Los robots se incorporan a los procesos de granallado de las máquinas

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El Roboblaster 350/700-4 de Rosler es el ejemplo de cómo los robots se incorporan a nuevas áreas de aplicación. Su sistema de trabajo es altamente eficiente gracias a sus turbinas y es utilizado en las fundiciones de acero y forja. Su abanico de tratamientos se extiende desde el desbarbado hasta el acabado de superficie o el shoot peening de piezas delicadas o pequeñas. Se puede insertar perfectamente en líneas de producción totalmente automáticas, actuando el robot como asistente de producción y su función es coger los componentes rápidamente y con precisión e introducirlos en la cabina de granallado para su tratamiento. Una vez terminado el tratamiento el robot extrae las piezas de la cabina en su posición exacta. Un sistema especial de sellado de acero al manganeso resistente al desgaste asegura un recubrimiento del espacio de granallado. Las cuatro turbinas frente a las dos convencionales de esta máquina le otorga una mayor eficiencia y economía. Igual que el resto de máquinas Rosler, la roboblaster se fabrica según las necesidades de los distintos clientes.

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