Antonio Llardén Carratalá

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“Conectar nuestro sistema gasista con Europa, a través de Francia, es ahora más importante que nunca”

En la década de 1970, el gas natural desembarcaba en España para hacer frente al creciente consumo de energía. Desde entonces y gracias a las millonarias inversiones realizadas en infraestructuras, esta fuente de energía ha demostrado que puede contribuir a reducir nuestra dependencia del exterior y garantizar la seguridad de suministro. Su apoyo ha sido decisivo en el desarrollo alcanzado por las renovables en nuestro país y lo será para cumplir con los objetivos fijados por Europa con vistas a 2020, afirma Antonio Llardén Carratalá, presidente de Enagás. El máximo responsable del grupo transportista y gestor técnico del sistema gasista, que tiene previsto invertir 3.500 millones de euros entre 2010 y 2014, sostiene que es necesario incrementar la capacidad de interconexión con Europa y que uno de los principales retos de la compañía es aumentar la capacidad de almacenamiento estratégico, ya que en España representa únicamente alrededor del 10% de la de otros países del entorno europeo.

La industria del gas, relativamente joven en nuestro país, ha logrado crear un sistema de aprovisionamiento fuerte y seguro que mitiga nuestra dependencia energética del exterior. ¿Cómo describiría el papel desempeñado por Enagás en este despegue?

Desde hace más de 40 años, Enagás ha desarrollado las principales infraestructuras de transporte de gas natural en España. Actualmente, cuenta con cerca de 10.000 kilómetros de gasoductos, dos almacenamientos subterráneos —Serrablo en Huesca y Gaviota en la costa de Vizcaya— y tres plantas de regasificación en Cartagena, Huelva y Barcelona. También es propietaria del 40% de la planta Bahía de Bizkaia Gas (BBG), en Bilbao. España es el país europeo con más plantas de regasificación, seis en total, lo que ha posibilitado un alto grado de seguridad de suministro. Estas plantas permiten recibir gas natural licuado (GNL) en buques metaneros desde cualquier lugar, y esto hace posible que nuestro país tenga uno de los aprovisionamientos más diversificados del mundo.

“ESPAÑA ES EL PAÍS EUROPEO CON MÁS PLANTAS DE REGASIFICACIÓN, SEIS EN TOTAL, LO QUE HA POSIBILITADO UN ALTO GRADO DE SEGURIDAD DE SUMINISTRO”

Para realizar estas infraestructuras, Enagás ha realizado inversiones millonarias. ¿Son suficientes o tienen en proyecto ampliarlas y crear otras nuevas?

Es necesario continuar desarrollando infraestructuras estratégicas para seguir garantizando la seguridad de suministro de gas natural y dar cobertura a las puntas de demanda. Uno de los principales retos de Enagás es aumentar la capacidad de almacenamiento estratégico, ya que en España representa únicamente alrededor del 10% de la de otros países del entorno europeo como Alemania y Francia. Además de las instalaciones de Serrablo y Gaviota, hay en marcha varios proyectos como el almacenamiento subterráneo Yela, en Guadalajara, y el de Castor, en Castellón. También es necesario incrementar la capacidad de interconexión con Europa.

¿Podría enunciarnos algunas de las actuaciones que prevé Enagás dentro del Plan Estratégico 2010-2014 y qué inversiones tiene previsto realizar la empresa durante ese periodo?

Enagás invertirá un total de 3.500 millones de euros entre 2010 y 2014. Uno de los proyectos clave para la compañía, además de la planta de regasificación de El Musel, en Gijón, es el comentado almacenamiento subterráneo Yela, que tiene prevista su puesta en marcha en 2012 y tendrá un volumen operativo de 1.050 millones de metros cúbicos.

Desde hace tiempo se viene hablando de la necesidad de contar con una red que conecte toda Europa. ¿Qué supondría para España y qué hace falta para que esto se consiga?

La creación de corredores energéticos europeos es clave para aumentar la seguridad y diversidad del suministro de la UE, para la creación de un verdadero mercado europeo del gas y también para fomentar la competitividad energética. Conectar nuestro sistema gasista con Europa, a través de Francia, es ahora más importante que nunca. En este sentido, todavía está pendiente la aprobación de una nueva conexión por Cataluña, el gasoducto de MidCat, que se sumaría a las de Irún (Guipúzcoa) y Larrau (Navarra).

¿Cree que la política energética de nuestro país impulsa el desarrollo del sector gasista o demandan por parte del Gobierno más apoyo a esta actividad?

El gas natural se mantiene como un pilar imprescindible del sistema energético. Además de su propio papel como fuente de energía limpia y segura, el gas es el único compañero de viaje en el desarrollo de las energías renovables, que no son gestionables. Cuando hay falta de viento o de sol para la generación de electricidad, son necesarios los ciclos combinados que producen electricidad a partir de gas natural. Aquí tienen una función clave las plantas de regasificación, que son capaces de adaptarse con inmediatez a las variaciones de demanda.

¿Qué lugar cree que debe ocupar el gas natural en la composición de un mix energético sostenible?

El gas natural es una de las fuentes de energía más limpias y respetuosas con el medio ambiente. Reduce fuertemente las emisiones de CO2 respecto a otras energías. En concreto, su combustión produce entre el 40% y el 45% menos de CO2 que el carbón y entre el 20% y el 30% menos que los derivados del petróleo. Por otro lado, su papel como back up de las energías renovables le aporta una gran importancia en el mix energético sostenible.

¿Cómo puede contribuir el gas natural a alcanzar los objetivos del paquete verde fijados por la Unión Europea para 2020?

Sin el gas natural y su papel clave como respaldo de las energías renovables no hubiera sido posible el gran desarrollo que éstas han alcanzado en nuestro país. España se ha situado como uno de los países punteros en el ámbito mundial en el desarrollo de estas energías, en línea con los Objetivos 20/20/20 del paquete verde de la Unión Europea, que prevé que el 20% de la energía total consumida proceda de fuentes renovables y disminuir el 20% las emisiones de CO2 para el año 2020.

La apuesta por la sostenibilidad es un elemento de creciente importancia para las compañías del sector energético. ¿Hasta que punto se diferencia Enagás en este campo?

Trabajar por un negocio que sea sostenible en el tiempo es un pilar básico de Enagás. Este compromiso está recogido en el Plan Director de Calidad, Excelencia y Sostenibilidad 2009-1012, que es el instrumento básico para impulsar nuestro modelo de gestión sostenible. Como reconocimiento a este esfuerzo, la compañía ha sido incluida por tercer año consecutivo en el Dow Jones Sustainability Index World, índice que reconoce a las 250 empresas de todo el mundo que son ejemplo de las mejores prácticas en sostenibilidad y responsabilidad corporativa. Únicamente 17 de estas compañías son españolas. Enagás también ha revalidado su presencia en el FTSE4Good, índice que evalúa el compromiso con la responsabilidad social en empresas cotizadas y forma parte del Ebithel Excellence Investment Register.

Enagás ha obtenido un beneficio neto en los nueve primeros meses de 2010 de 254,9 millones de euros, el 17,2% más que en el mismo periodo de 2009. ¿Significa esto que se están recuperando los niveles de consumo y que es previsible un crecimiento de la demanda?

Estos buenos resultados de Enagás han estado motivados, principalmente, por el importante esfuerzo en la reducción de costes operativos y financieros que está realizando la compañía. También han estado influidos por el incremento de ingresos regulados, el 12,4% como consecuencia de la consolidación de los activos puestos en explotación entre 2009 y 2010. En cuanto a la demanda, la convencional, que incluye consumo doméstico, comercial e industrial, se ha incrementado en los nueve primeros meses del año el 8,9% respecto al mismo periodo de 2009 por dos motivos: el efecto de las bajas temperaturas en el comienzo del año y el incremento del consumo industrial. Sin embargo, la demanda total de gas ha decrecido en este intervalo el 1,4%, debido a que el consumo de gas natural para generación eléctrica ha disminuido el 16,7% por el incremento de la producción de energía eólica e hidráulica.

Cómo máximo responsable del operador de transporte y del sistema gasístico en España, ¿cree que habremos aprendido alguna lección de la crisis económica que estamos viviendo? Y, mirando al futuro, ¿cómo ve el sector a medio y largo plazo?

Actualmente, vivimos un entorno cambiante en el sector marcado por tres factores: crisis económica, ligero estancamiento de la demanda de gas y expansión de las energías renovables. Enagás se ha adaptado a esta situación con una estrategia de mayor prudencia y un importante esfuerzo en la reducción de costes. Al mismo tiempo y de cara al futuro, este entorno cambiante supone también un momento de oportunidades. El gas natural consolidará su propio papel en el mix energético, además de ser el único apoyo posible en el desarrollo de las energías renovables.

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