Tales, inventor de técnicas

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Leer o releer libros sobre filósofos griegos o presocráticos siempre te aporta la impresión de que muchas cosas se originaron gracias a ellos. No creo que fuese un caso de ser avanzado a su tiempo, sino de hallarse ante una sociedad culta y un tiempo agraciado con mucho camino por andar.

Tales nació en Mileto hacia la segunda mitad del siglo VII a.C. Como buen hijo de fenicios, tuvo la posibilidad de embarcarse a Oriente Medio y Egipto. De ellos aprendió y al regresar a su casa se dedicó a observar la naturaleza y a ingeniar, es decir, como define el diccionario, a ‘trazar o inventar ingeniosamente’. Aunque acarreó la fama de sabio distraído, a quien todo el mundo tomaba el pelo, esa fama se disipó rápidamente por cuenta de una anécdota que explica Aristóteles. Parece ser que Tales se avanzó una vez a sus vecinos cuando predijo una buena cosecha de aceitunas y alquiló a un precio bajo las almazaras que encontró en la plaza del pueblo, para luego realquilarlas a un precio mucho más alto. Sólo quería demostrar que podía enriquecerse como y cuanto quisiera.

Un ingenioso inventor de técnicas

Su contribución a la historia de la medicina y la técnica tuvo más futuro. Platón lo definió como “un ingenioso inventor de técnicas”. Sus ingenios ayudaron a ganar la guerra de los lidios contra los persas gracias a un ingenio hidráulico para desviar el curso del río Halis mediante la construcción de diques. Hoy día lo llamaríamos ingeniero por como estuvo dirigiendo las obras hidráulicas.

“SU SABIDURÍA PRÁCTICA LE EMPUJÓ A BUSCAR SOLUCIONES PARA LA VIDA DIARIA DE LOS HOMBRES, BASE DE LA TÉCNICA QUE NOS ACOMODA A NUESTRAS NECESIDADES”

Aunque no sabemos si sería bien recibido por los ingenieros porque algunos de sus ingenios se basaron en intuiciones como la predicción de un eclipse el año 585 a.C., en la actualidad, gracias a cálculos más complicados, podría haber hecho una predicción más fiable. Pero con sus aciertos construyó una credibilidad que fue la base para adentrarse con mayor tranquilidad a sus estudios. En un viaje a Egipto pudo medir las pirámides a partir de la sombra proyectada por la pirámide de Keops. Con estos avances consiguió también medir la distancia de los barcos desde la costa y enunció teoremas muy avanzados para su época, como que todo diámetro divide el círculo en dos partes iguales o que los ángulos de la base de un triángulo isósceles son iguales. Hasta el momento no existía una formulación, el conocimiento se conseguía de manera intuitiva.

Con Tales de Mileto nace el interés por la técnica y la ciencia. El hombre empieza a cuestionar su alrededor y a buscar mejoras para su vida diaria. Tenemos constancia de que, por primera vez, el hombre se pregunta sobre el origen de todo lo que existe y empieza a intentar explicar el mundo desde un punto de vista objetivo, prescindiendo de dioses o agentes sobrenaturales. El filósofo griego acertó en iniciar una línea de investigación sobre la naturaleza con la convicción de que el elemento básico en toda la vida animal y vegetal era el agua. Determinó que todo lo que está vivo posee agua en su interior. A Tales le debemos otros inventos prácticos como la división del año en 365 días, es el primero en determinar con exactitud la duración del año y descubre la Osa Menor y su importancia para la navegación.


Uno de los Siete Hombres Sabios

Se le atribuyó erróneamente Astronomía náutica, porque parece que toda su obra se transmitió de manera oral y casi todo lo que sabemos sobre él se debe a Metafísica, de Aristóteles. La inclusión del nombre de Tales en la lista de los legendarios Siete Hombres Sabios condujo a su idealización y después a la leyenda. Eran filósofos que destacaban por su sabiduría práctica, sus enseñanzas y aforismos que eran una guía de la vida de los hombres. De entre esos siete hombres, a Tales se le consideró el primer filósofo que destacaba sobre todo por su sentido práctico y sus conocimientos.

Tales de Mileto puede ser considerado un filósofo, un astrónomo, un matemático, un ingeniero griego, etcétera. Su sabiduría práctica le empujó a buscar soluciones para la vida diaria de los hombres, base de la técnica que nos acomoda a nuestras necesidades. Tales de Mileto fue pionero en este camino, porque ingeniar es según el diccionario de la lengua española “discurrir y disponer los medios oportunos para el logro de algo”. Y quizá el ingenio nos pueda sacar de esta larga etapa de recesión y angustia en la cual parece que se ha olvidado la contribución de la técnica y la ciencia al progreso humano.

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