Pablo San Juan Arauzo

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“Hay múltiples desafíos en la ingeniería que están esperando a ser resueltos”

En 1983, con la aprobación de la Ley de Reforma Universitaria (LRU), la representación estudiantil quedó establecida dentro del ámbito universitario. En consecuencia, a finales de la década de los 80, los estudiantes comenzaron a agruparse en función de sus titulaciones y zonas geográficas o sectores. Se creó entonces el germen de lo que posteriormente sería la Asociación Estatal de Representantes de Alumnos de Ingenierías de ámbito Industrial (AERRAAITI), que desarrolla su actividad como asociación sectorial. Está integrada por representantes de estudiantes de las titulaciones que conducen al ejercicio de la profesión de ingeniero técnico industrial, impartidas en las diferentes universidades de todo el Estado, y que han ido evolucionando a lo largo de los años. Uno de los objetivos de la asociación es fomentar las relaciones con el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI) y con los Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Industriales. Desde el pasado mes de marzo, Pablo San Juan Arauzo, estudiante de Ingeniería Mecánica en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Valladolid, ostenta el cargo de presidente de la AERRAAITI.

A finales del pasado mes de marzo tuvo lugar el LXII Congreso de la AERRAAITI en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cádiz, donde se llevó a cabo la renovación de los cargos de la Junta de Gobierno de la Asociación, ¿cómo afrontas tu elección como presidente?

Con muchas ganas de trabajar en la mejora de los estudios de ingeniería de ámbito industrial en España. Durante año y medio, como tesorero, pude conocer bien cómo funciona la AERRAAITI, y ahora con esa experiencia creo que puedo conseguir ir cerrando varios de los temas que tenemos abiertos. También tengo nuevas ideas que quiero poner en marcha y un equipo muy bueno con el que podré sacar adelante todo el trabajo que tenemos pendiente.

Un tema que nos preocupa mucho es la realización de prácticas en empresas, y la falta de vocación para estudiar ingeniería

Además, este año estamos de celebración, pues cumplimos 25 años desde nuestra constitución; es una responsabilidad a la vez que un motivo de orgullo haber llegado hasta aquí, y debemos velar por que queden muchos años de trabajo por delante.

¿Cuáles van a ser tus principales líneas de actuación?

La verdad es que tenemos múltiples líneas de actuación, ideas nunca nos faltan, pero debemos intentar ir cerrando capítulos. Algunas de las ideas son, por ejemplo, sacar adelante la plataforma de la Comunidad de Ingenieros 4.0, que desarrollamos de manera conjunta con el COGITI. Esta plataforma recogerá las inquietudes de quienes quieren cursar las ingenierías a las que representamos, a los que ya están estudiando, y a aquellos que en el plazo de un año finalizan.

Otro punto importante es tener una mayor comunicación con las Delegaciones de Alumnos de cada centro, donde se lucha de primera mano para atacar los problemas que afectan a los estudiantes. AERRAAITI debe saber lo que sucede en cada centro, y es necesario que las delegaciones se apoyen en nosotros para intentar solucionar los problemas con los planes de estudio, prácticas en empresa, trabajos de fin de grado…

Queremos hablar con asociaciones nacionales que agrupan empresas de sectores concretos y saber su opinión sobre los egresados, así como conocer lo que demandan estas empresas de los estudiantes de ingeniería.

¿Cuántos representantes de alumnos participaron en el congreso celebrado en Cádiz?

En el último congreso estuvieron presentes veinte escuelas, representadas por cincuenta estudiantes de todo el territorio nacional. Es importante que el número de participantes continúe con la tendencia positiva y el foro de debate cada vez tenga un mayor peso.

¿Cuáles fueron los principales temas que se trataron?

En los grupos de trabajo hablamos de planes de estudio, concretamente de las optativas. El debate se centró en el curso donde deben estar ubicadas, y en que deben ser de formación específica, nunca competencias transversales. También hablamos de la necesidad de que los docentes universitarios pasen por una formación específica en pedagogía, ya que muchas veces tenemos grandes profesionales de la ingeniería en las aulas, pero no saben trasladar el conocimiento.

Asimismo, hablamos del Foro Inter-sectorial de Representantes Universitarios, lugar en el que ponemos en común diversas cuestiones con el resto de asociaciones de cada sector, para afrontar de manera conjunta problemas relativos a las tasas universitarias y las becas.

A nivel educativo, ¿cuáles son vuestras principales reivindicaciones e inquietudes en estos momentos?

Un tema que nos preocupa mucho y ha sido noticia recientemente son las prácticas de empresa. Actualmente el Gobierno propone que las empresas paguen los gastos de seguridad social de los estudiantes que realizan prácticas curriculares. Esta medida hará que la oferta en prácticas disminuya. Si hablamos de prácticas, se debe vigilar la calidad de éstas, ya que en ocasiones se están realizando tareas que no están relacionadas con la ingeniería.

Nos preocupa también la falta de vocación para estudiar ingeniería, que puede ser consecuencia de la estructuración de los estudios, de la docencia o de la dificultad que entrañan nuestros estudios. Debemos llegar hasta la educación primaria e intentar que a los alumnos de esos niveles se les despierte el interés por estudiar nuestras titulaciones.

Actualmente está estudiando Ingeniería Mecánica, en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Valladolid. ¿Qué fue lo que te animó a estudiar ese grado?

Pues en un principio comencé mis estudios en Ingeniería Mecánica porque el mundo de la automoción me llamaba bastante la atención; es conocido que Valladolid es una ciudad icono en este sector. Pero una vez dentro del grado he cambiado completamente de parecer y me resulta más interesante todo lo relacionado con instalaciones térmicas y energía, en general. Lo que tengo claro es que el mundo de la ingeniería me apasiona y estoy muy satisfecho de haber elegido esta titulación.

¿Qué percepción tienes de la profesión de ingeniero de la rama industrial en el momento actual?

La ingeniería de la rama industrial está presente en cada minuto de nuestra vida, y en ocasiones no somos conscientes del papel que jugamos en la sociedad y del compromiso social que tenemos. Hay múltiples desafíos como la contaminación, la energía, el vehículo autónomo y un largo etc., que están esperando a ser resueltos. La profesión debe formarse continuamente e irse adaptando a los tiempos que corren, tenemos el claro ejemplo de la industria 4.0 que avanza a pasos agigantados.

“En ocasiones no somos conscientes del papel que jugamos en la sociedad y del compromiso social que tenemos”
“Respecto a la colaboración con el COGITI, plataformas como la Comunidad de Ingenieros 4.0 darán mayor visilibilidad a su labor”

¿Y de la formación que se imparte en las Escuelas?

Es un punto que desde AERRAAITI trabajamos muchísimo. El nivel teórico-técnico se encuentra a un gran nivel con respecto a los estudios de ingenierías en Europa, pero es necesario revisar los planes, hacer actualizaciones en aquellas materias que están creciendo, y buscar un equilibrio real entre práctica y teoría. Un tema que nos preocupa mucho a todos los estudiantes es la correcta aplicación de Bolonia, ya que no se ha conseguido esa adaptación al 100% de los grados, y en ocasiones el plan Bolonia brilla por su ausencia.

¿Qué aspectos se podrían mejorar?

Hay que conseguir que la calidad de la docencia aumente, no tanto por el contenido, que también, sino por el docente. Muchas veces podemos observar que los estudiantes no asisten a clase y los resultados no son nada buenos. Hay que crear carrera de profesor, que quedarse en la universidad no sea una salida de estabilidad sin más. Exigimos mucho a las personas que van a formar al futuro de nuestro país, pero ese futuro también lo tenemos en las Escuelas. Una vez se consiga que los docentes sepan comunicar y enseñar, podremos iniciar la actualización de los planes de estudio a las necesidades del sector.

La comunicación entre las empresas y las Escuelas debe ser muy fluida, y en algunos centros, como el mío, se puede observar, pero falta dar ese paso que mencionaba anteriormente.

Desde el COGITI y los colegios profesionales siempre se intenta transmitir a los alumnos que cuando finalicéis vuestros estudios no estaréis solos al iniciar vuestra carrera profesional, ya que contaréis con los Colegios de vuestra demarcación para ayudaros y asesoraros. ¿Cómo percibís los alumnos la labor que se realiza desde los colegios profesionales?

Cuesta mucho que alguien que no haya visto funcionar un colegio profesional entienda el trabajo que realiza. Es por lo que creemos en la colaboración con el COGITI, y plataformas como la Comunidad de Ingenieros 4.0 pueden dar mayor visibilidad a la labor que realizan. En la plataforma para los estudiantes de último curso jugará un papel muy importante el portal Proempleoingenieros y la Plataforma de formación e-learning del COGITI.

En muchas ocasiones hay que comenzar por explicar qué es una atribución y una competencia. Una vez entendido esto, se entiende que el colectivo al que perteneces esté agrupado en los colegios profesionales, quienes te acompañan en tu carrera profesional y dan soporte.

Algunos colegios ofrecen visitas técnicas, y éste puede ser el punto más interesante para los estudiantes, ya que hay un colectivo que me está acercando a la industria y despierta interés; poco a poco te acercas al colegio, asistes a las jornadas técnicas, y vas formando parte del colegio.

¿Cuáles son tus aspiraciones profesionales cuando finalices tus estudios?

Me gustaría comenzar a trabajar en alguna empresa relacionada con las instalaciones térmicas y la gestión de servicios energéticos. Sí que he pensado en muchas ocasiones, una vez adquiera experiencia profesional, embarcarme en la aventura de montar mi propia empresa y hacerme un hueco en el sector.

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