Charo Fernández Álvarez, directora de segmento de Sabadell Professional: “La colaboración entre industria, profesionales y entidades financieras es esencial para avanzar hacia un modelo económico más competitivo, responsable y sostenible”

Banco Sabadell mantiene desde hace años una relación muy estrecha con los colegios profesionales. ¿Qué papel juega este ámbito dentro de la estrategia del Banco?
Los colegios profesionales forman parte esencial del tejido económico y social de nuestro país. Representan a profesiones altamente cualificadas que sostienen ámbitos esenciales para nuestra sociedad, desde la sanidad o el ámbito jurídico, hasta la ingeniería, la arquitectura, la economía o la gestión empresarial.
Para Banco Sabadell, acompañar a estos colectivos no es solo una línea de negocio, es parte de nuestra identidad. De hecho, el origen de Sabadell Professional está muy ligado precisamente al ámbito de la ingeniería técnica industrial. Iniciativas pioneras como TecnoCredit, impulsada conjuntamente por el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Cataluña y Banco Sabadell hace ya 35 años, marcaron una forma distinta de relacionarnos con las profesiones.
Aquella experiencia nos dejó una enseñanza muy clara: para acompañar realmente a un profesional hay que entender su actividad, escuchar sus necesidades y trabajar de la mano de sus organizaciones representativas.
Esta filosofía sigue plenamente vigente hoy. Por eso mantenemos una relación estrecha y continuada con los colegios profesionales y sus Consejos Generales. Participamos en sus iniciativas, en sus jornadas técnicas, en sus actividades formativas y en los espacios donde se debate el futuro de cada profesión.
Los ingenieros técnicos industriales desempeñan un papel clave en sectores estratégicos. ¿Cómo percibe Banco Sabadell la evolución de esta profesión?
La ingeniería técnica industrial ha estado históricamente vinculada al progreso y al desarrollo económico de nuestro país, y hoy probablemente lo esté más que nunca. Los ingenieros técnicos industriales están en el centro de retos fundamentales como la transición energética, la modernización de la industria, la eficiencia energética, la electrificación o la digitalización de los procesos productivos.
La digitalización y la inteligencia artificial están transformando todas las profesiones. ¿Cómo cree que impactarán en el ámbito de la ingeniería técnica industrial?
La tecnología está ampliando de forma extraordinaria las capacidades de los ingenieros, y en realidad, de cualquier profesional. Es algo que todos estamos viviendo en primera persona en nuestro día a día.
Herramientas como la inteligencia artificial o el análisis de datos permiten diseñar soluciones más eficientes, optimizar procesos, anticipar escenarios y tomar decisiones más informadas.
Pero hay un aspecto clave: cuanto más avanza la tecnología, más importante se vuelve el criterio profesional. La interpretación técnica, el rigor, la responsabilidad y la capacidad de evaluar riesgos siguen siendo esenciales en profesiones como la ingeniería. En este sentido, la tecnología no sustituye al ingeniero, sino que amplía su capacidad para diseñar soluciones más eficientes y seguras.
Y ahí el papel de los colegios profesionales es fundamental.
Precisamente, hablando de acompañar a los profesionales en la adaptación a las nuevas herramientas y competencias, recientemente se ha puesto en marcha el programa de competencias digitales impulsado por Unión Profesional. ¿Qué importancia cree que tiene este tipo de iniciativas?
Iniciativas como esta son especialmente relevantes en el momento actual. La transformación digital exige a los profesionales actualizar sus conocimientos y desarrollar nuevas competencias. En este sentido, que una organización como Unión Profesional impulse un programa sólido, accesible y orientado específicamente a los colegiados es una gran oportunidad.
Además, el hecho de que los propios consejos generales y colegios profesionales lideren este tipo de proyectos demuestra su capacidad de anticipación a los cambios y su compromiso con el futuro de las profesiones.
La formación continua ya no es solo una necesidad individual, es también un factor estratégico para la competitividad de todo el tejido productivo. Desde Banco Sabadell compartimos plenamente esa visión. Por eso hemos tenido la oportunidad de colaborar con Unión Profesional y con distintos colegios profesionales en la organización de jornadas para divulgar este programa y facilitar que llegue al mayor número de profesionales posible.
¿Qué importancia tienen para Banco Sabadell las alianzas con organizaciones profesionales como el Consejo General de Ingenieros Técnicos Industriales?
Para Banco Sabadell, estas alianzas son claramente estratégicas. Los colegios y consejos son interlocutores privilegiados, porque conocen a la perfección la realidad de su colectivo, sus necesidades, sus retos y también sus oportunidades.
Trabajar con el COGITI nos permite desarrollar propuestas realmente útiles para los ingenieros técnicos industriales, porque parten de una comprensión profunda de su actividad y de su entorno.
