IX Barómetro Industrial: la situación de la industria en España

0 29

La situación de la industria en España vuelve a ser analizada, por noveno año consecutivo, en una nueva edición del informe del Barómetro Industrial del COGITI – Cátedra Internacional COGITI de Ingeniería y Política Industrial (UCAM), correspondiente a 2026.

El Barómetro Industrial tiene como objetivo conocer la percepción del colectivo sobre el sector industrial. El Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI) puso en marcha esta iniciativa en 2017 y, poco después, decidía hacerlo en colaboración con el Consejo General de Economistas de España (CGE), cuyo Servicio de Estudios (Cátedra ECCGE) ha elaborado el informe “Una perspectiva económica de la situación de la industria en España (2025)”, incluida, como es habitual, en el informe nacional del Barómetro, que cuenta también con la colaboración de la Fundación Caja de Ingenieros.

Mediante este informe, se pretende ofrecer datos relevantes y que sean de interés en la toma de decisiones, tanto para los representantes del ámbito público como para el sector privado. La finalidad es realizar un estudio sociológico completamente independiente, elaborado por la citada institución, en colaboración con los 49 colegios profesionales distribuidos por toda la geografía española.

A través de las respuestas ofrecidas por los ingenieros técnicos industriales y graduados en Ingeniería de la rama industrial, que representan proporcionalmente a la práctica totalidad de los ámbitos productivos, se valora la situación sectorial en nuestro país, a nivel nacional, y se compara al mismo tiempo con la apreciación que estos profesionales tienen del contexto de su región.

También aportan su visión sobre la situación en la que se encuentran las empresas del ámbito industrial, así como de los profesionales que trabajan en ellas (trabajadores autónomos y por cuenta ajena), y las perspectivas que muestran ante la evolución de la economía, en general, y del sector industrial, en particular.

Las respuestas se obtienen mediante la realización de una encuesta por vía telemática, y los resultados del año en curso se comparan con los del año anterior. La encuesta on line se realizó entre marzo y mayo de 2026, y a ella contestaron un total de 2.813 ingenieros de la rama industrial, con una media de edad mayoritaria entre 50 y 54 años (21%), de los cuales el 85% eran hombres, frente a un 15% de mujeres. Hay un alto porcentaje de empleabilidad (89%) y la gran mayoría son trabajadores por cuenta ajena (59%), seguidos de trabajadores por cuenta propia (28%) y funcionarios (13%). La mayor parte de los encuestados trabaja en el sector de servicios de Ingeniería (44%), seguido del sector industrial (29%).

Situación de la industria en España

En líneas generales, las respuestas de los ingenieros encuestados en el Barómetro Industrial sobre la situación del sector industrial no difieren sustancialmente de las obtenidas el año anterior.

Desde el punto de vista territorial, un 38% valora la situación del sector industrial en su provincia como intermedia, y aunque el 39% la considera buena o muy buena, persiste un 23% que mantiene una visión negativa. A nivel nacional, las valoraciones también son predominantemente intermedias (49%), pero se observa una ligera mejora en las respuestas positivas en comparación con el año anterior, ya que han subido del 22 % en 2024 al 28 % en 2026. El 25% tiene una visión negativa (2 puntos por debajo de 2024). Esta evolución apunta a una leve recuperación del optimismo colectivo, aunque las cifras reflejan aún un amplio margen de mejora.

La crítica a los incentivos públicos al sector industrial sigue siendo una constante. Casi la mitad de los ingenieros encuestados considera insuficientes las medidas adoptadas tanto a nivel autonómico como estatal. En el ámbito nacional, el 54% expresa su insatisfacción con las políticas de fomento industrial, mientras que en el plano regional esta percepción se sitúa en torno al 47%. Estos datos evidencian una demanda persistente de políticas más eficaces, coherentes y ajustadas a la realidad del sector.

La valoración de las políticas públicas es uno de los aspectos más críticos. El 71% de los encuestados cree que la Administración central no está llevando a cabo las actuaciones necesarias para impulsar la economía, frente al 18% que opina que sí.

Situación laboral

El 74% de los trabajadores por cuenta ajena considera que su situación laboral en la empresa donde trabaja es buena o muy buena, frente al 7% que la considera mala o muy mala. Por su parte, el 79% ve bastante o muy probable la posibilidad de mantener su puesto de trabajo actual.

En el caso de los trabajadores por cuenta ajena, el 58% afirma que sí se ha implantado el teletrabajo, frente a un 40% que indica lo contrario. El dato confirma que el teletrabajo sigue siendo una realidad asentada para más de la mitad del colectivo. En el caso de los trabajadores por cuenta propia, un 46% de los encuestados indica que dentro de su empresa sí se ha incluido la modalidad del teletrabajo en un modelo mixto, combinándolo con la presencialidad. Por otro lado, un 37% afirma que no lo ha hecho, mientras que el 17% restante se posiciona en la opción “no sabe / no contesta”.

En el caso de los trabajadores por cuenta propia (empresario o autónomo), el 40 % de los participantes valoró la situación económica de su empresa en una escala intermedia, y tan solo el 9% tiene una percepción negativa. Un significativo 51% considera que la situación es buena o muy buena.

En cuanto a la evolución económica de su empresa en los próximos años, la visión es también optimista, ya que el 56% opina que será buena o muy buena, el 34% la sitúa en una escala intermedia, y el 10% considera que será mala o muy mala.

Temas de actualidad

Por otra parte, cada año, en la encuesta del barómetro se cuestiona a los ingenieros acerca de una serie de temas de actualidad relacionados con la industria, la situación socioeconómica, o las nuevas tecnologías para que aporten su visión al respecto.

Actividad del sector industrial

El 40 % de los ingenieros de la rama industrial encuestados opina que la actividad del sector industrial en España se mantendrá estable en los próximos 12 meses, frente al 39 % que prevé que disminuirá, y en menor proporción, el 18% cree que aumentará. El 3% restante no sabe/no contesta.

En cuanto a la inversión de sector industrial, el 38 % indica que se mantendrá estable, el 33% piensa que disminuirá y el 25% prevé que aumentará. En lo referente a la evolución del empleo en el sector industrial, el 40 % cree que se mantendrá estable, el 39 % prevé que disminuirá, y el 18% opina que aumentará.

Figura 1. Cómo valora la situación de la industria en España.
Figura 2. Cómo valora la situación de la industria en su provincia.
Figura 3. Cómo valora los incentivos a la industria promovidos por la Administración en España.

Comercio exterior

Sobre comercio exterior y acuerdos internacionales, en la encuesta se les preguntaba acerca de las negociaciones que han llevado a cabo la UE y la India con relación a un acuerdo de libre comercio (ALC). Sin embargo, más de la mitad (51%) indica que la pregunta no aplica a su empresa, lo que sugiere que una gran parte del tejido empresarial no opera en mercados de exportación a este nivel y, por tanto, queda al margen de las oportunidades potenciales del acuerdo. A pesar de ello, el 34 % de los encuestados considera que sí se trata de una oportunidad estratégica, lo que refleja una visión claramente favorable hacia la colaboración en ámbitos como la sostenibilidad y la descarbonización. El 28% está de acuerdo con que la industria española participe activamente en proyectos de cooperación tecnológica para la transición verde en India, pero con cautela, y el 25% opina que se debería priorizar la industria nacional. El 13% restante no sabe/no contesta.

Con relación al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), un 38 % de los encuestados considera que el impacto dependerá del contenido final del acuerdo, lo que refleja cautela y falta de certezas sobre sus efectos reales. Muy cerca se sitúa una visión negativa, con un 35 % que opina que el acuerdo puede suponer una competencia desigual para la industria nacional. Solo un 13 % lo valora de forma positiva, destacando oportunidades de internacionalización y crecimiento. El 15% no tiene una opinión formada.

Política arancelaria

En materia de comercio exterior, también se les preguntó cómo valoraban el efecto que tienen actualmente los aranceles —impuestos por terceros países— sobre la competitividad de la industria de la Unión Europea. Ocho de cada diez empresas (80 %) reconocen efectos perjudiciales, señalando que los aranceles encarecen los productos y reducen el acceso a mercados internacionales, lo que evidencia una preocupación muy extendida.

Un 68 % de los encuestados apoya algún tipo de refuerzo en la política arancelaria de la UE, lo que evidencia un amplio consenso en favor de una mayor intervención. Por su parte, un 13 % considera que la UE debería mantener una política comercial abierta (sin reforzar la política arancelaria), mientras que un 9 % advierte del riesgo de agravar tensiones comerciales. Por último, un 9 % no sabe o no contesta.

Reducir la dependencia energética

A los encuestados se les preguntó por la tensión militar en Oriente Medio, cuando estaba comenzando el conflicto bélico en Irán, y el 83 % de ellos ya previeron consecuencias negativas, lo que evidencia un consenso muy amplio sobre el impacto adverso de esta situación, con un fuerte incremento de los costes energéticos y pérdida de competitividad.

Como consecuencia de la pregunta anterior, el 87% considera que es muy importante y debería ser una prioridad estratégica reducir la dependencia energética ante la inestabilidad de los mercados energéticos y el contexto geopolítico actual.

En un contexto de transición energética y tecnológica, las prioridades del sector deben redefinirse. El 41% apuesta, en primer lugar, por reforzar el tejido industrial en el territorio y recuperar capacidad productiva como eje estratégico. En segundo lugar, un 25 % señala la reducción de costes energéticos; en tercer lugar, la formación de talento y las reformas fiscales, ambas con un 12 %. El apoyo a la digitalización obtiene un 6%. Finalmente, las reformas laborales apenas alcanzan un 3 %.

¿Cuál cree que debería ser la prioridad principal de la política industrial española? (Figura 4)
¿Cuáles considera que son los principales retos a los que se enfrenta actualmente el sector industrial en España? (Figura 5)
¿Cree que la formación actual en competencias digitales es suficiente para preparar a los ingenieros para los nuevos desafíos del sector industrial? (Figura 6)
¿Cuáles considera que deberían ser las prioridades en materia de inversión en infraestructuras para
favorecer el desarrollo industrial en España? (Figura 7)
¿Qué medidas debería priorizar la administración central para impulsar el desarrollo industrial en
España? (Figura 8)

Principales retos del sector industrial

En cuanto a los principales retos a los que se enfrenta actualmente el sector industrial en España, el principal reto identificado es la falta de personal cualificado, con un 16 % sobre el total de las opciones planteadas, lo que refleja un problema estructural relacionado con el talento y la capacitación. Le sigue el coste creciente de las materias primas, con un 14 %, evidenciando la presión de los costes sobre la competitividad empresarial. El exceso de burocracia y complejidad administrativa aparece con un 13 %, situándose también entre las preocupaciones más relevantes para las empresas. A continuación, varios factores comparten un peso similar, todos con un 12 %: el acceso a la energía, la fiscalidad y presión impositiva, y la incertidumbre geopolítica internacional.

Sectores industriales con mayor potencial

En la encuesta se les preguntaba también sobre los sectores industriales con mayor potencial de crecimiento y desarrollo estratégico en los próximos años en España. El ámbito de las energías renovables y el almacenamiento energético, con un 68 %, se posicionó como el principal motor de futuro, muy por encima del resto. A continuación, la digitalización industrial, inteligencia artificial y automatización alcanza un 46 %, seguida de la industria de defensa y seguridad con un 44 %, lo que refleja el peso creciente tanto de la transformación tecnológica como del contexto geopolítico.

Falta de personal cualificado

La escasez de personal cualificado se valora como un problema relevante para la industria española. Un 37 % de los encuestados considera que es uno de los principales obstáculos del sector. A este grupo se suma un 33 % que también reconoce el problema, aunque señala que su impacto depende del subsector o de factores específicos. Las causas más señaladas son las condiciones laborales poco competitivas, con un 56 %, y el desajuste entre la formación académica y las necesidades de las empresas, con un 55 %.

Estrategia de transición energética

Con relación a la estrategia de transición energética en España, un 40 %, señala que, aunque la transición es necesaria, no se está gestionando al ritmo ni con el equilibrio adecuado, lo que refleja una preocupación clara por su implementación. A esta visión se suma un 25 % que considera que el proceso está frenando inversiones y competitividad industrial. El 19 % la interpreta como una oportunidad de modernización e innovación, mientras que un 8 % considera que está generando nuevas oportunidades industriales.

Formación en competencias digitales

El avance de la digitalización en todos los sectores industriales exige a los ingenieros y técnicos una formación continua en competencias como inteligencia artificial, automatización, análisis de datos o ciberseguridad. El 63 % de los encuestados considera que el reciclaje continuo en competencias digitales es indispensable para mantenerse actualizado y competitivo, aunque un 67 % percibe carencias importantes en el sistema formativo.

El 40 % apuesta por un modelo mixto con la colaboración de todos los actores (universidades, empresas, colegios profesionales y la administración pública) para asumir un papel principal en el impulso y coordinación de la formación en competencias digitales para los ingenieros y técnicos del sector industrial.

Desarrollo industrial e infraestructuras

El 48% de los encuestados considera que las infraestructuras existentes en España no están adaptadas para acompañar los nuevos modelos de desarrollo industrial (basados en innovación, sostenibilidad, conectividad y resiliencia). Un 33 % adopta una postura intermedia, indicando que solo están parcialmente adaptadas.

Una gran mayoría, el 74%, opina que las infraestructuras energéticas (transporte, almacenamiento y redes) es la principal prioridad para favorecer el desarrollo industrial en España. Le siguen las infraestructuras logísticas (corredores ferroviarios, puertos, plataformas), con un 59 %, evidenciando la necesidad de mejorar la conectividad y la competitividad del sistema productivo.

Reducción de la burocracia

Con respecto a las medidas que debería priorizar la administración regional para fortalecer la industria en su comunidad autónoma, un 30 % ha marcado como primera opción la reducción de la burocracia y simplificación de trámites, seguido de un 20 % que señala la necesidad de una formación profesional adaptada al tejido industrial. Por otra parte, un 73 % señala la reducción de la burocracia y mejora de los trámites estatales como la principal medida que debería priorizar la administración central para impulsar el desarrollo industrial en España. Le sigue la estabilidad normativa y seguridad jurídica a largo plazo, con un 60 %, subrayando la necesidad de un marco regulatorio predecible que favorezca la inversión.

Inteligencia artificial en la industria

Por último, se les preguntaba sobre la implantación de la Inteligencia Artificial en la industria. La barrera más señalada es el desconocimiento o falta de información sobre las aplicaciones reales, con un 62 %, lo que indica que muchas empresas aún no identifican claramente cómo implementar la IA en sus procesos. Muy cerca, con un 60 %, aparece la falta de personal cualificado o experto en IA, evidenciando un déficit importante de talento especializado. En un segundo nivel se sitúa la escasa cultura digital en las organizaciones industriales, con un 38 %, lo que refleja dificultades internas para abordar procesos de transformación tecnológica.

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.